• vie. Jun 12th, 2026

El Noticiario.com.co

Dice lo que los otros callan.

Ovidio Granados Melo: su espíritu musical seguirá viajando por las tierras vallenatas

portada Ovidio granados melo

Por Félix Carrillo Hinojosa
Columna de opinión para elnoticiario.com.co

Era una tarde calurosa de abril, que presagiaba una torrencial lluvia, que siempre se daba como bendición al inicio del Festival de la Leyenda Vallenata. Mientras la gente opinaba de la posible lluvia, Consuelo Inés Araujo Noguera y Cecilia Monsalvo Riveira habían decido, sin consultarme, que junto a Luciano Gullo Fragoso, genial creador y Luis Zuleta, músico de banda, hermano de Emiliano Antonio Zuleta Baquero, seríamos los jurados escogidos para una de las tantas categorías. Esa designación me tomó de sorpresa, pero más el proceder de unas personas que consideraban, que era muy joven y no tenía el conocimiento para tal compromiso. Ante ese hecho, que se volvió grosero en varios momentos, decidí ir a donde ‘La Cacica’ para comentarle esa situación. Ella me dijo que esperara. Después de un largo tiempo, me atendió. Salí junto con ella y nos dirigimos a donde estaban reunidos los quejosos. Ella les preguntó, ¿Cuál es el problema con el muchacho? 

Ellos se despacharon. Después de escucharlos, Consuelo Inés dijo: ‘Eso es verdad. Él es muy joven para esto de ser jurado, pero la verdad sea dicha, lo puse ahí para que aprendiera’. Hasta ahí llegó la discusión.

Para fortuna mía, tuve en esos dos compañeros, una sabia información que de inmediato le cogí el hilo correcto al concurso. Terminada la primera ronda ya me sentía más seguro de lo que estaba haciendo. De todo esa enseñanza que me dieron los maestros Luciano y Lucho, se unió una que no la esperaba y que quiero exponer. Al salir de la oficina de turismo, Luciano me presentó a Ovidio Granados Melo, de quien le había dicho en el concurso, anhelaba conocer. Me miró de arriba a abajo y me manifestó, ‘usted va a ser alguien importante en nuestra música. Lo he escuchado hablar por la radio. Pensé que tenía más años. Usted es serio y eso, es la mejor arma de un hombre. No se preocupe por las críticas, crucificaron a Jesucristo, ahora que no lo hagan con alguien que comienza’. Se silenció. Solo atiné a abrazarlo y pedirle que si podía tomarse una foto conmigo.

La humildad del maestro Ovidio Granados Melo

Ovidio Granados toca acordeón

Desde ese instante, ese señor humilde y de palabras bondadosas copó toda mi admiración, tan cierto es, que siempre al verme con sus hijos, corría a preguntarle por sus padres, en especial, por Ovidio Granados Melo.

Empecé a indagar por su origen musical, por lo que hacía para defender una música construida por un inmenso proletariado creativo, que luego, por tradición fue cayendo en manos de músicos adelantados, que hicieron de esa revolucionaria muestra artística, muchas revoluciones hasta convertirla en la música de mayor audiencia en Colombia.

En medio de esas dos importantes historias musicales, a la derecha, Luciano Gullo Fragoso y a la izquierda, Ovidio Granados Melo, todas ellas llenas de una humildad franciscana, comprendí que mi sino era el de contribuir a que ese legado continuado por ellos, que daba a su manera, grandes frutos, había que divulgarlo con creces.

Hoy, ya ellos pasaron a otro estado, en donde la muerte reina. Primero se fue Luciano Gullo Fragoso, creador de paseos y merengues de antología. Ayer lo hizo, Ovidio Granados Melo, acordeonero de fina nota, en donde ambos, creadores de la agrupación ‘Los Playoneros del Cesar’, gestaron una impronta musical, cuyos pasos contribuyeron a reproducir en fonogramas muchas obras, que hacen parte del gran edificio musical del vallenato, donde el éxito y la antología van de la mano.

Los dos hicieron sus historias que benefició a nuestro vallenato, que les permite lograr que sus aportes hablen por ellos. Hechos que hablan de festivales, donde participaron en varios momentos cruciales de nuestra música como concursantes y jurado, que los pone en el Olimpo aportante y que hablará por ellos.

El adiós al maestro Granados Melo

El cuerpo de Ovidio Granados Melo estuvo en la Parroquia Catedral Del ECCE HOMO, en Valledupar, Cesar, y su posterior sepelio se hizo en los Jardines del mismo nombre, mientras su espíritu musical seguirá viajando por las tierras vallenatas dejando su aporte, sin que alguien se percate de su presencia como siempre pasa con los seres lleno de humildad y don de gente, que muchas veces circulan desapercibidas porque el espectáculo tiende a ganarle la partida a lo que en serio se construyó.

Fercahino

¿Y tú que piensas?

Escríbenos a contacto@elnoticiario.com.co

WhatsApp 3053085051

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *